NACIONAL
Asesinan a testigo en caso Cepeda-Uribe
En los informes de homicidios que presentó este fin de semana la Policía Metropolitana de Medellín, quedó registrado el asesinato de un hombre en el municipio de Bello, más exactamente en la carrera 50 con calle 52. En ese punto sicarios en moto lo balearon. Algunos reconocieron a la víctima como alguien a quien le decían ‘Papo‘. Pero solo al constatar la identidad se supo que se trataba de un hombre con antecendetes judiciales.
Su nombre, Carlos Enrique Areiza. Había sido condenado por falso testimonio en una decisión que fue cuestionada por la Corte Suprema de Justicia en el caso que por parapolítica le siguen al exgobernador de Antioquia, Luis Alfredo Ramos Botero. Sin embargo, esta sentencia ocasionó una compulsa de copias al fiscal del caso.
Este testigo fue uno de los capítulos más importantes del fallo que emitió la Corte Suprema de Justicia en el que absolvió al senador Iván Cepeda y compulsó copias para investigar al expresidente Álvaro Uribe Vélez. Precisamente, por la información que entregó en dos diligencias rendidas ante magistrados de este alto tribunal, se ordenó redoblar las medidas de seguridad para él y para su familia, así como pidió que se investigara al fiscal del caso que lo llevó a sentencia por falso testimonio.
Según lo dijo Areiza en dos diligencias -la del 16 de marzo del 2016 y luego en enero del 2018- aceptó cargos por este delito porque estaba siendo víctima de amenazas. Por cuenta del preacuerdo recibió detención domiciliaria, y el 22 de febrero de este año fue dejado en libertad.
En la reconstrucción del caso Areiza que hace la corte, explica que en el 2015 se hizo público para los medios de comunicación que Carlos Areiza había enviado a la corte una carta denunciando presiones de Iván Cepeda y un supuesto ofrecimiento suyo de 100 millones de pesos para que declarara en contra de los hermanos Álvaro y Santiago Uribe Vélez, José Obdulio Gaviria y Ramos Botero.
Cuando la corte inspeccionó el documento, encontró que se trataba de una carta sin fecha, al parecer suscrita por Areiza, en la que relata que en diciembre del 2011 Cepeda sirvió de mediador para su entrega, junto con Carlos Contreras. Esto, en razón a que se había fugado de la cárcel en una remisión a una cita médica. En el recorrido a la cárcel de Itagüí, dice la carta, Cepeda le preguntó constantemente por la familia Uribe Vélez y sus colaboradores. Ante sus negativas, el senador le pidió que recordara y lo pusiera en conocimiento de la corte.

