Connect with us

Uncategorized

¡Camino a la A, un sueño de todos!

Published

on

Aylinne Cervantes Ramírez

Edinson González, más conocido como ‘Roba Pollo’ es un exjugador de la Selección Colombia y del Unión Magdalena, desde su barrio natal ‘Pescaíto’ cuenta su versión de camino a la A.

Jugó en el Unión Magdalena desde el año 1971 hasta 1981, este es el equipo de su corazón. Pertenece a una familia tradicionalmente futbolera del barrio Pescaíto, en donde antes de aprender a caminar, sueñan con jugar en el Unión. Es primo de Carlos ‘El Pibe’ Valderrama y sobrino del glorioso Aurelio Palacio y Justo Palacio; él también hizo parte de la historia del fútbol samario.

Actualmente, forma jugadores, 110 jóvenes y es en su escuela de fútbol donde tuvo sus comienzos el actual goleador del Unión Magdalena, Ricardo Márquez, a la edad de 11 años, por ello, afirma que se siente orgulloso de ver a su pupilo triunfar en el equipo que Santa Marta tanto quiere.

¿Cómo vivió el descenso del Unión Magdalena a la B?

Eso le cayó como una gota amarga a todos, porque anteriormente al Unión Magdalena lo componían puros jugadores samarios, unos cuantos nacionales de otras ciudades, pero el 95 % eran jugadores samarios. Después comenzaron a traer de todas partes de Colombia, ya no había jugadores samarios.

¿Por qué cree que este año el ascenso es posible?

Este año se dio la oportunidad, porque cambiaron los directivos, y pusieron los ojos en los jugadores samarios, ahora juegan hasta 6 samarios, eso era lo que faltaba en el equipo, la verraquera del jugador samario. Los técnicos anteriores no les paraban bola al semillero nuestro, sino jugadores que venían de otros lugares, al samario no lo miraban. Harold Rivera y Gonzalo Martínez prefirieron ver el material samario y ahí lo tienen, salió Ricardo Márquez, Daiver Vega, además de otros.

¿Cómo fue el proceso de entrenar a Ricardo Márquez?

Ricardo llegó una tarde a la cancha La Castellana, la cancha no tenía grama, sino pura arena. Llegó con el papá y la mamá, estaban buscando un equipo para el niño, les dije que tenía mi escuelita, él tenía 10 u 11 años, lo inscribieron, ahí comenzó.

Se venía desde su casa en patineta a entrenar, se bañaba y comía en mi casa y ahí fue creciendo. A la edad de 16 o 17 años salió y representó al Magdalena en Barranquilla, les gustó a los veedores de Millonarios, se lo llevaron para Bogotá, pero lo mismo que pasó aquí, cambiaron el cuerpo técnico de las inferiores; Ricardo regresó a Santa Marta, jugó con el Unión Magdalena el año pasado y este año en vista que no había delantero, le dieron la oportunidad, y miren lo que pasa, cuando uno tiene la suerte.

¿Por qué le puso ‘El Caballo’ a Márquez?

El motivo del apodo de ‘El Caballo’ es porque era incansable, todas las pelotas las peleaba, se la pasaba corriendo.

¿Cree que el Unión tendría un buen

desempeño en la primera división

del fútbol profesional colombiano?

Si, con la nómina que tiene y metiéndole 5 o 6 refuerzos más, tiene que dar en la A, porque tiene un buen equipo. En un primer momento era que, si se iba o no Harold, pero entró la suerte, él debe darle gracias a Dios y a la virgen que entró ‘El Caballo’, porque él es quien ha llevado hasta donde está el Unión.

Actualmente, el Unión Magdalena tiene

jugadores muy jóvenes, ¿los ve preparados

para jugar en la primera división?

Sí, por lo menos con esta experiencia vivida de ellos en la B, eso le da cierta categoría, ya saben cómo es el fútbol de la A, porque en la A se juega más tranquilo que en la B, porque en la B juegan muchos niños, mucha juventud, corren de principio a fin y el Unión con los veteranos Ferreira, Montaño y Mosquera que parecen de 18 años corriendo en la cancha, le da buena imagen y motiva a nuestros jóvenes para que se superen y lo están haciendo con las mejores ganas y para sacar este equipo adelante.

¿Qué dice ‘El Pibe’ sobre este

proceso del Unión Magdalena?

Ese hombre debe estar muriéndose de alegría, él puede estar en cualquier parte del mundo que cuando llega a Santa Marta lo primero que pregunta es por el ‘Ciclón’.

Esa es la mayor alegría de él, cuando se va de viaje que dura más de un mes sobre lo primero que pregunta es cómo está el ‘Ciclón’.

¿Por qué cree que ya no salen tantos jugadores

de fútbol samarios a diferencia de tiempos pasados?

Es la organización, aquí no hay dirigentes, no se preocupan por el jugador samario, aquí por lo menos en esta cancha que es un museo, patrimonio nacional tenían que hacer un restaurante, porque en nuestra ciudad hay mucha hambre y los niños vienen a entrenar porque les gusta, por tanto, trabajar un niño una hora u hora y media, que no va a encontrar nada en su casa de comer, eso es una maldad. Pero si el niño se trabaja, sale y se encuentra siquiera un comedor, se motiva. Aquí los jugadores se hacen silvestremente.