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El Callejero Impreso

El viejo y el mar

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Frente a la mirada atónita de todos, los asilos se caen a pedazos

Los adultos mayores viven una situación preocupante y esto no excluye a la región Caribe, en especial, a Ciénaga. El abandono, la atención médica, formación y el acceso a una pensión son algunos de los retos a los que se enfrenta esta población.

Daniela Pirela Wisman

 

A pocos metros del mar, sobre las playas del municipio de Ciénaga, se encuentra el Hogar Sagrado Corazón de Jesús. Aquí viven 31 adultos mayores, algunos salen y vuelven porque tienen familia; mientras que otros, están abandonados, viviendo de la caridad y los cuidados de la hermana Piedad Henríquez y sus colaboradores.

La hermana Piedad no deja de batallar para sacar adelante el hogar y a los abuelos. Cuenta que comerciantes, organizaciones no gubernamentales y personas del común la ayudan para que tengan una adecuada alimentación y oportuna atención para los adultos mayores, sin embargo, lamenta la indiferencia de un sector de la sociedad con la institución que vela por el bienestar de estas personas en las últimas etapas de sus vidas. Asimismo, cuenta que hay familiares que se han olvidado de sus abuelos.

Han pasado distintas Administraciones Municipales y según la hermana Piedad, no ha pasado nada, “siquiera los trabajadores se reúnen entre ellos y de sus ingresos destinan algo para ayudar y apoyar al hogar. Necesitamos muchas cosas, como sillas de ruedas, alimentos no perecederos, ventiladores y mantenimientos de las instalaciones.

A mis oídos llegó el comentario de que el alcalde Edgardo Pérez dijo que él no daba nada al asilo, porque todo se perdía, yo lo invito a que venga y recorra el hogar y se dé cuenta de que aquí no se pierde nada”, agregó la hermana Piedad, quien solicita respaldo de las autoridades.

La situación por la que atraviesa esta casa de albergue de los ancianos es traumática, la hermana Piedad afirma, que la Gobernación del Magdalena a través de la Secretaría de Salud ha girado recursos, pero no son suficientes para enfrentar todos los compromisos como la nómina de empleados y la salud, “esto dificulta el funcionamiento porque ¿con qué personal vamos a atender a nuestros abuelitos y todas las necesidades que tienen?

Quiero recordarles a los cienagueros, comerciantes, al Alcalde, concejales, diputados, representantes en el Congreso, Gobernación y personas en general, que el asilo del Sagrado Corazón de Jesús es de todos y tenemos la obligación moral de colaborar con su sostenimiento y el bienestar de los ancianos”.

UNA POBLACIÓN VULNERABLE

De acuerdo con un informe de la Universidad de La Sabana y la Asociación Colombiana de Gerontología y Geriatría, de las 5’750.000 personas mayores de 60 años que hay en el país, solo 1’495.000 disfruta de una pensión. Es decir, solo el 26 % de esa población mayor de 65 años tiene una pensión. Lo anterior deja en vilo a la mayoría de los adultos mayores, pues la falta de acceso al sistema pensional los convierte en una población vulnerable.

Los adultos mayores no tienen “una pensión social universal no contributiva”, lo que los deja desprotegidos ante la inequidad social y económica, pues muchos viven en pobreza extrema, con violencia, maltrato, abuso y con un acceso al sistema de salud muy deficiente.

En Colombia entró en vigencia la Ley 1850 del 19 de julio de 2017, que establece medidas de protección al adulto mayor y penaliza el maltrato intrafamiliar por abandono, entre otras disposiciones, esta indica, que “el que someta a condición de abandono y descuido a una persona mayor, con 60 años de edad o más, y afecte sus necesidades de higiene, vestuario, alimentación y salud, incurrirá en prisión de 4 a 8 años y en multa de 1 a 5 salarios mínimos legales mensuales vigentes”.

Este mismo drama se vive en el Asilo Segundo Corazón de Jesús en Santa Marta y en la Casa del Abuelo San Vicente De Paul de El Banco, Magdalena, que sobreviven de la caridad. El Callejero hará un recorrido por estos lugares para mostrar su realidad.

¿USTED DESEA APORTAR?

Los abuelos y abuelas que se encuentran en el Hogar Sagrado Corazón de Jesús agradecen las ayudas que llegan. Asimismo, si usted desea hacer sus aportes, puede acercarse a las instalaciones del asilo ubicado en la calle Primera entre carreras 14 y 15. Además, puede comunicarse al número de teléfono 4241628 o al celular de la hermana Piedad 3155520549.