Antes de eso, los seguidores del peregrino irrumpieron por la fuerza en la catedral San Felipe Apóstol, que estaba cerrada porque la iglesia católica ha prohibido las misas como medida de prevención al coronavirus, según denunció el obispo de Puerto Plata, monseñor Julio César Corniel Amaro.
“Cuando los ‘peregrinos’ llegaron a la catedral, que estaba cerrada, abrieron forzosamente una puerta y entraron al templo, donde permanecieron por alrededor de 10 minutos y luego se retiraron tras un mensaje de quien dirigía el grupo”, dijo Corniel en un comunicado difundido por el Episcopado.
El prelado, que se refirió a Adames como “un iluminado”, también afirmó que “en ningún momento” ha autorizado la celebración de eucaristías con feligreses ni cualquier otra actividad que implique aglomeración de personas en la catedral ni en las parroquias de la diócesis.
El gobierno dominicano ha exhortado a la población de forma constante a no salir a la calle si no es por cuestión de necesidad, aunque solo lo ha prohibido en el horario del toque de queda, que va de las 5:00 p.m. a las 6.00 a.m.
La aglomeración por causa del peregrino generó rechazos y condenas por parte de varios políticos y autoridades.
El más enfático fue el senador de San Cristóbal, Tommy Galán, quien, durante un discurso en el Senado, afirmó que lo que ha acontecido en Puerto Plata es un “acto terrorista”, del que responsabilizó al alcalde de la ciudad, Roquelín García, que es de un partido opositor.
El Senado aprobó hoy una prórroga de 25 días del estado de emergencia, que está en vigor hasta el próximo 30 de abril, pero para entrar en vigor esta medida todavía tiene que pronunciarse la Cámara de Diputados.
La República Dominicana registra 6,135 contagios y 278 fallecidos por el COVID-19, según el último boletín del Ministerio de Salud Pública.
Con estas cifras, el gobierno considera que el país está “aplanando la curva” de contagios, aunque todavía aboga por mantener las restricciones a la circulación de personas, que están en vigor desde hace un mes.

