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Otras Ciudades

Moisés salvado de las torres

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Hoy es viernes y el cuerpo no lo sabe, son días muy difíciles para sobrevivir a la angustia que vivimos por la pandemia del Covid-19, aun si hay muchas personas que tienen que salir a trabajar para buscar el sustento diario.

Y esa es la historia de nuestro personaje, Moisés un hombre 23 años de edad, es un padre de familia que sale todos los días a trabajar, está agotado, cansado, desesperado pareciera que la vida no ha sido justa con él.

Moisés quien va por un camino duro y permanentemente, con tristeza, con un profundo dolor y desilusionado de la vida, comienza a trepar unas torres por donde muchas veces paso delante de ellas y nunca pensó, que sería la última vista que daría a esta tierra currambera.

Sube poco a poco hasta que llega a un sitio donde se detiene Moisés y también con él, el tránsito de la circunvalar, colas se formaron para observar que iba a hacer ese hombre que subía a esa torre, altamente energizada donde un simple contacto con un cable podía acabar con su vida.

Todo el mundo asustado, algún ciudadano al percatarse de lo que sucedía reacciono rápidamente y llamo a la Policía y que agradable noticia cuando la reacción por parte de la institución fue inmediata, motorizados y patrullas de diferentes cuadrantes del sector llegaron hasta el lugar de lo sucedido, que paralizó por minutos a todas las personas que por allí transitaban, como también a los residentes de los edificios de esta zona.

Y con ellos dada la situación, no lo dudaron dos veces y hasta llamaron una grúa canasta, que hizo presencia en el lugar de los hechos, en donde se estaba ese hombre desesperado en la torre.

Afortunadamente, los Policías tienen el principio de servir a los ciudadanos y hoy fue una demostración más de que el Policía es amigo, es cercano, entendió y comprendió la situación por la que estaba pasando a Moisés.

A pesar de que no pueda hablar y escuchar, los dos seres humanos el Policía y Moisés, por medio de un papel se entendieron perfectamente. Era un hombre angustiado que no quería vivir.

Moisés, por fortuna bajo junto con el Policía en la grúa y ya estando en tierra donde lo rodearon y acompañaron. Además le dieron calor humano, lograron calmarlo y que meditara.

Entre todos hicieron la famosa “Vaca”, esta vez no para comprar trago o para apostar por un resultado de un partido de fútbol, la recolecta del dinero fue para hacerle un mercado a Moisés.

Para que llegara optimista a su casa y de seguro a esta hora debe estar con su lenguaje de señas, explicándole a los suyos como fue uno de los días más inolvidables de su vida.