Magdalena
Grave crisis ambiental en la Ciénaga Grande de Santa Marta genera preocupación en comunidades
Las comunidades pesqueras y habitantes de los pueblos de la Ciénaga Grande de Santa Marta alertaron al país y al Gobierno Nacional sobre la grave situación ambiental, social y alimentaria que enfrentan en el complejo lagunar más importante del Caribe colombiano, como consecuencia de la proliferación masiva de algas verdes y plantas invasoras.
Según las comunidades, la expansión de algas en la Ciénaga Grande está afectando de manera directa la pesca artesanal, principal sustento económico y fuente de seguridad alimentaria de los habitantes de Pueblo Viejo y otras poblaciones ribereñas. Esta situación ha generado una reducción significativa en las capturas, el deterioro de los ecosistemas acuáticos y un riesgo creciente para la supervivencia de cientos de familias que dependen históricamente de la ciénaga.
La problemática también impacta a los pueblos palafíticos, que, al igual que las comunidades de Pueblo Viejo, enfrentan condiciones de abandono estatal, limitaciones en el acceso al agua potable, afectaciones a la movilidad y riesgos permanentes asociados al deterioro ambiental, lo que incrementa su nivel de vulnerabilidad.
De acuerdo con la denuncia, la degradación de la Ciénaga de Pajaral, agravada por la proliferación de la planta invasora Hydrilla verticillata, profundiza escenarios de hambre, pobreza y riesgo de desplazamiento forzado de comunidades que han sido guardianas históricas de este ecosistema estratégico.
Ante este panorama, las comunidades solicitaron de manera urgente la intervención manual y el retiro inmediato de las algas que afectan la actividad pesquera, así como la declaratoria de calamidad pública para la Ciénaga Grande de Santa Marta, dada la magnitud de la crisis ambiental y social.
Entre las peticiones también se incluye la garantía del sustento económico para las familias que dependen de la pesca artesanal mientras se supera la emergencia, la remoción de la Hydrilla verticillata en la Ciénaga de Pajaral y la socialización previa, amplia y efectiva del proyecto de la doble calzada con las comunidades pesqueras y palafíticas, junto con información técnica clara sobre los riesgos que esta obra podría generar en el ecosistema.
Las comunidades reiteraron su llamado a la adopción de acciones concretas, urgentes y concertadas para atender la problemática de la Ciénaga Grande y la Ciénaga de Pajaral, y enfatizaron que su lucha es por la vida, el territorio y la dignidad. “La Ciénaga no puede seguir siendo sacrificada y sus pueblos no pueden seguir siendo ignorados”, concluyeron.

