Magdalena
Fundación, el municipio del Magdalena secuestrado por los violentos
Fundación, Magdalena, es el municipio con más consejos de seguridad realizados en todo el departamento durante los últimos años. Es tanta la inseguridad y la violencia que ya no se sabe cuál es el límite en esta población cercada por la criminalidad.
Por: Arnol Sarmiento
Fundación volvió a convertirse en el epicentro de la crisis de seguridad que atraviesa el Magdalena. Un panfleto intimidatorio atribuido a una estructura armada ilegal logró paralizar la actividad comercial, sembrar temor entre los habitantes y poner en evidencia la fragilidad de las garantías de seguridad en uno de los municipios más importantes del departamento.
La amenaza, difundida en los últimos días, anunciaba un supuesto paro armado y advertía sobre una escalada de acciones violentas contra comerciantes y población civil. El resultado fue inmediato: comercios cerrados, calles desoladas y ciudadanos confinados en sus hogares por temor a represalias. En la práctica, la intimidación terminó imponiéndose sobre los llamados institucionales a la calma.
La situación generó una fuerte reacción de la gobernadora del Magdalena, Margarita Guerra, oriunda de Fundación, quien calificó los hechos como una afrenta directa a la autoridad estatal.
“Lo que hoy ocurre en Fundación es absolutamente inaceptable. Como gobernadora del Magdalena, me niego a aceptar que un grupo de delincuentes tenga la capacidad de convertir a Fundación en un pueblo fantasma mientras los ciudadanos de bien permanecen encerrados por temor a perder la vida”, manifestó.
La mandataria departamental exigió al alto mando de la Policía Nacional y a la Policía del Magdalena fortalecer de manera inmediata las capacidades operativas, de inteligencia e investigación criminal para identificar, capturar y judicializar a los responsables de las amenazas.
Lo que hoy ocurre en Fundación es absolutamente inaceptable. El municipio entero amaneció secuestrado por el miedo. Comercios cerrados. Calles vacías. Familias confinadas en sus casas. Trabajadores sin poder salir a cumplir sus labores. Una población honesta y trabajadora… pic.twitter.com/Q3V0JkV8V0
— Margarita Guerra (@mmarguiguerra) June 11, 2026
Asimismo, solicitó al Gobierno Nacional y al ministro de Defensa, Pedro Sánchez, otorgar máxima prioridad a la situación mediante el despliegue de tropas, unidades especializadas y recursos extraordinarios que permitan recuperar el control institucional del territorio.
“No podemos permitir que los criminales decidan cuándo abre un negocio, cuándo circula una ambulancia, cuándo trabaja un ciudadano o cuándo una familia puede salir de su casa. Esa es una facultad exclusiva del Estado”, enfatizó la gobernadora.
Las declaraciones reflejan la dimensión del problema. Más allá del contenido del panfleto, lo ocurrido en Fundación evidencia la capacidad que aún conservan las organizaciones criminales para alterar la vida cotidiana mediante el miedo, incluso sin necesidad de ejecutar acciones armadas visibles.
Por su parte, la Policía del Magdalena confirmó la apertura de una investigación para identificar y judicializar a los autores materiales e intelectuales de la elaboración y difusión del documento intimidatorio.
A través de un comunicado oficial, la institución informó que activó todas sus capacidades operativas e investigativas para esclarecer los hechos y evitar que se afecte la tranquilidad ciudadana.
Un equipo especializado de Inteligencia Policial y Policía Judicial adelanta labores de recolección y análisis de información con el objetivo de identificar, individualizar y ubicar a los presuntos responsables. Las autoridades sostienen que este tipo de acciones buscan generar temor y zozobra entre la población.
Sin embargo, lo ocurrido en Fundación deja una pregunta de fondo sobre la mesa: si un panfleto fue suficiente para vaciar las calles y cerrar el comercio, ¿qué tan sólida es realmente la presencia institucional frente al poder de intimidación de las estructuras criminales que operan en la región?
Mientras avanzan las investigaciones, miles de habitantes esperan que la respuesta estatal trascienda los comunicados y se traduzca en resultados concretos que permitan recuperar la confianza y garantizar que la vida económica y social del municipio no vuelva a quedar a merced de las amenazas.

