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Alerta en San Juan de Urabá: actividad de un diapiro de lodo obliga a restringir el acceso a la zona

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El fenómeno se presentó este martes en la vereda Molinillo, en la hacienda La 15. La administración municipal pidió a las comunidades cercanas mantenerse alejadas, reportar cualquier cambio y seguir únicamente los canales oficiales.

Un diapiro de lodo registró actividad este martes 11 de agosto en la vereda Molinillo, jurisdicción de San Juan de Urabá, Antioquia, generando una alerta preventiva entre las autoridades locales y las comunidades de la zona.

De acuerdo con la información difundida por la administración municipal, la manifestación se presentó específicamente en la hacienda La 15, donde se evidenció la salida y desplazamiento de material lodoso.

Hasta el momento, las autoridades no han reportado personas lesionadas como consecuencia del evento. Sin embargo, registros ciudadanos muestran que algunos animales, entre ellos ganado que se encontraba en el sector, habrían quedado expuestos al flujo de lodo.

Ante esta situación, la Alcaldía recomendó a las familias ubicadas en zonas cercanas no acercarse al lugar, evitar permanecer en áreas de riesgo y mantenerse atentas ante cualquier nueva manifestación de actividad en este u otros diapiros del municipio.

También pidió informar inmediatamente cualquier cambio a los organismos de socorro y consultar únicamente los canales oficiales para conocer la evolución del fenómeno.

¿Qué es un diapiro de lodo?

Aunque comúnmente se les denomina “volcanes de lodo”, estos fenómenos no funcionan como los volcanes de magma que existen en las cordilleras colombianas.

El Servicio Geológico Colombiano explica que se trata de manifestaciones del diapirismo de lodo, un proceso geológico en el que materiales arcillosos, agua y gases sometidos a presión en el subsuelo ascienden a través de fracturas o zonas de debilidad hasta alcanzar la superficie.

En Colombia, este fenómeno se concentra especialmente en la región Caribe, en una franja que se extiende aproximadamente desde el golfo de Urabá hasta Barranquilla, donde existen cientos de estructuras de este tipo, tanto en tierra como en zonas submarinas.

El SGC señala que estos materiales se originaron a partir de grandes acumulaciones de sedimentos y materia orgánica que quedaron enterradas durante millones de años. La presión y la presencia de gases favorecen posteriormente su desplazamiento hacia la superficie.

Un fenómeno conocido en el Urabá

La actividad registrada este martes no ocurre en una región ajena a este tipo de procesos.

El Servicio Geológico Colombiano ha documentado diferentes episodios de volcanismo de lodo en Antioquia y otros departamentos del Caribe. En noviembre de 2024, por ejemplo, se produjo una erupción en el diapiro Los Aburridos, en el sector de San José de Mulatos, Antioquia.

Según el SGC, aquel evento produjo flujos de lodo, caída de material particulado, incendios y una onda de calor. Las evaluaciones preliminares establecieron afectaciones en aproximadamente 20 hectáreas, incluyendo cultivos, pastos destinados a la ganadería y bosques, además de una obstrucción parcial de la vía entre San Pedro de Urabá y Necoclí.

El antecedente demuestra que, aunque estos fenómenos no corresponden al vulcanismo tradicional de magma, sí pueden representar una amenaza para las comunidades y las actividades productivas ubicadas en sus alrededores.

¿Qué riesgos existen?

El SGC advierte que las manifestaciones de los volcanes de lodo pueden generar flujos que alcancen cultivos y viviendas, además de producir agrietamientos y deformaciones del terreno. En algunos casos también existe riesgo asociado a la presencia de gases como el metano.

La entidad también ha señalado que una estructura puede parecer estable durante determinado periodo y posteriormente presentar cambios o expulsiones por diferentes puntos, razón por la cual recomienda delimitar las zonas susceptibles y fortalecer el conocimiento sobre estos fenómenos para la gestión del riesgo.

Por ahora, la recomendación de las autoridades de San Juan de Urabá es preventiva: mantener distancia, no ingresar a la zona afectada, no permanecer en sectores de riesgo y reportar cualquier nueva manifestación a los organismos de socorro.

La emergencia continúa bajo seguimiento

La Alcaldía informó que las comunidades cercanas deben mantenerse atentas ante posibles cambios en este y otros diapiros presentes en el municipio.

Para reportes relacionados con la emergencia fueron habilitados los números 318 209 5974 y 324 790 8930, de acuerdo con la información difundida por la administración municipal.

Mientras avanzan las verificaciones en terreno, las autoridades mantienen el llamado a la calma y a evitar la circulación de información no confirmada.

El fenómeno es real, pero su evolución debe ser determinada mediante monitoreo y evaluación técnica. Por ahora, la principal recomendación es no acercarse al área afectada y seguir las instrucciones oficiales.