Judiciales
Arranca juicio contra los hermanos Uribe relacionados con el asesinato de Yuliana Samboní
Published
7 años agoon
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elcallejero
En los juzgados de Paloquemao, en Bogotá, se inició el juicio contra los hermanos Francisco y Catalina Uribe Noguera, acusados de encubrimiento.
Según la Fiscalía, los hermanos ocultaron información para proteger a Rafael, su hermano menor, condenado a 58 años de cárcel por el crimen de la niña Yuliana Samboní.
Los hermanos Uribe Noguera son procesados porque, según la Fiscalía, habrían accedido a sus celulares para borrar llamadas y conversaciones vía WhastsAap sobre los hechos ocurridos antes y después del secuestro y asesinato de la menor, mientras Rafael Uribe Noguera se encontraba internado en una clínica.
La Fiscalía aseguró en la audiencia que tiene evidencias para demostrar su hipótesis del caso y demostrar que se cometieron los delitos de encubrimiento, favorecimiento y ocultamiento de información.
La Fiscalía afirmó que demostrará sus acusaciones «y la veracidad de los hechos a partir de testimonios, videos de seguridad e informes de comunicación telefónica».
Señala que con base en el material probatorio, Catalina Uribe Noguera sabía dónde se encontraba el carro de Rafael, que la policía buscaba. El automotor fue identificado en la mañana de los hechos como el vehículo en que se ejecutó el secuestro de la niña.
Francisco y Catalina llegaron al apartamento donde ocurrieron los hechos el día 4 de diciembre, y permanecieron allí por cerca de 2 horas mientras realizaban llamadas a familiares y abogados, entre ellos a Laura Arboleda, sostiene el ente acusador.
«A las 7:50 (de la noche) llegaron varios funcionarios del Gaula a la clínica Monserrat e intentaron hablar con Rafael, pero Francisco, en un intento de tergiversar la información, les dijo que su hermano estaba internado allí. Les comunicó que el acusado había secuestrado a la niña y en un intento por callar sus gritos la había sofocado, y había escondido su cuerpo en un jacuzzi de otro apartamento, no el de él» dijo la fiscalía en el escrito de acusación.
«Para la Fiscalía no cabe ninguna duda de la responsabilidad de los acusados y así lo demostrará en el caso» dijo la fiscal encargada del caso.
Oficial de la policía, primer testigo
El primero de los testigos llamado por la Fiscalía fue el capitán Gabriel Alejandro Niño Silva, miembro del Gaula y jefe de la unidad básica de investigación criminal cuando ocurrieron los hechos.
El uniformado declaró que se contactó con Francisco Uribe Noguera y su esposa, Laura Arboleda, en el CAI de la 72 para hallar el carro, vinculado con la desaparición de la menor. Cuando llegan al edificio donde vivía Rafael, también estaban ahí los padres del acusado.
Dijo que una teniente llamada Carolina se quedó en el edificio mientras el capitán Niño fue a la zona G a buscar el carro. «A las 6 de la tarde regresamos al edificio sin encontrar ninguna información en las labores de verificación» dice el capitán.
«Luego tenemos una comunicación, a las 7:30 p. m. aproximadamente, Francisco nos manifiesta que vayamos a la clínica Monserrat, porque allí estaba Rafael Uribe, siendo atendido por el personal médico»
Un poco más tarde, narró el capitán Niño, regresaron al apartamento de Uribe Noguera: «hallamos el jacuzzi, que tiene una tablas encima y el cuerpo de la menor estaba allí. Se verifican signos vitales y efectivamente ella ya no tenía».
Desde el comienzo de la investigación los hermanos Francisco y Catalina han insistido en su inocencia y asegurado que no cometieron delitos. En el juicio plantean que demostrarán que colaboraron con las autoridades en la investigación por el crimen de la niña Samboní.
Patrullero encontró el zapato de la niña en el carro de Rafael Uribe
El segundo testigo presentado por la Fiscalía fue William Caballero Lozano, patrullero de la Policía Nacional, quién lleva 10 años en la institución.
El día de los hechos, declaró, se encontraba en Puente Aranda cuando recibió una llamada del capitán Niño pidiéndole que se dirigiera a una dirección, para apoyar el caso de una mejor que se encontraba desaparecida.
Caballero Lozano, dijo, luego de encontrar el cuerpo de la niña e ir hacia el automóvil, «veo por la puerta de la camioneta, dónde está el copiloto, sin abrir la puerta, un zapato de una niña».
Otros testigos
El tercero de los testigos fue Álvaro Rincón, investigador criminal del Gaula de la Policía, quién ha pertenecido a la institución por 16 años.
Para el día 4 de diciembre él estaba disponible para casos de desaparición o secuestro en la ciudad.
Rincón se traslada hasta el barrio donde vivía la menor, Yuliana Samboní, aproximadamente a las 11 AM. En su declaración, coincide en que Laura Arboleda, esposa de Francisco Uribe aparece como la dueña del vehículo en el que Rafael Uribe secuestró a la niña.
Cómo cuarto testigo, la Fiscalía presentó a Bayron Bladimir, quién es investigador de la unidad de víctimas y funcionario del Cuerpo Técnico de Investigaciones, CTI de la Fiscalía.
El ente acusador durante la audiencia presentó, como parte de la investigación, la historia clínica de Rafael Uribe Noguera, con 131 folios.
Para darle continuidad a la presentación de las pruebas contra los hermanos Uribe Noguera, la Fiscalía llamó a la doctora Jenifer Johana Olmedo Ángulo, médico psiquiatra, y ha sido presentada como la quinta testigo que asiste al caso.
Su declaración es trascendental porque la médica trabaja en la Clínica Monserrat, dónde se atendió a Rafael Uribe Noguera, ese mismo día tras los hechos.
Rafael nos dice que iba a una consulta porque se sentía muy mal y estaba drogado.
Olmedo Ángulo declaró que el 4 de diciembre, hacia las 4 de la tarde le dijeron que tenía una consulta prioritaria y ella asistió acompañada de una médica residente. Allí estaba Rafael Uribe Noguera, acompañado de su hermano Francisco.
«Rafael nos dice que iba a una consulta porque se sentía muy mal y estaba drogado» dijo la doctora. En la consulta, el acusado también dijo que había consumido alcohol y cocaína ese día. (4 de diciembre de 2016).
«El señor Rafael me dice que tiene un dolor en el pecho» dijo la doctora, quien añadió que los médicos dictaminaron que Rafael Noguera tenía taquicardia y estaba hipertenso, por eso lo trasladaron al área de procesos», dijo la médica Olmedo.
Después de los exámenes a Rafael Uribe se le remite a Emermedica porque la clínica Monserrat solo presta servicios psiquiátricos, así que hasta ese momento la doctora Olmedo Ángulo tiene conocimiento de los hechos.
Siguiendo la historia clínica de Rafael Uribe
El siguiente testigo, que la encargada de la Fiscalía llama para sustentar su teoría del caso es a Leonardo Gómez Acuña, médico de urgencias de la Clínica de Chía.
Gómez Acuña declara que atendió a Rafael Uribe Noguera, en la clínica Navarra en diciembre de 2016, entre las 8 y 9 de la noche. «El paciente llegó con un síndrome coronario en curso, proveniente de la clínica Monserrat» dijo el doctor.
Aproximante media hora después del ingreso, Gómez Acuña tuvo contacto con la hermana, Catalina Uribe Noguera, «hubo un poco de trabas respecto al proceso médico, porque Rafael se empezó a negar a los procedimientos» dice el doctor. «También quedó anotado en la historia que la familia no quería que le hicieran nada».
El médico declara que le explicó a Catalina, y en el registro quedaron los datos de ella, que evidenciaban que el paciente y ella se negaron a que se prestará algún manejo a sus síntomas.
Así mismo, en la declaración, el testigo dice que Catalina se reunió con Rafael cuando él estuvo estabilizado. «Cuando estaba como más calmado procedí a llamar a la hermana» dice el médico que lo trató. En ese momento, aclara el médico, cambió la actitud de ambos, Rafael se limitaba a responder si o no y ella hablaba poco.
Los celulares de los hermanos Uribe Noguera
Jeison Moyano García, técnico investigador y detective profesional, es el séptimo testigo que se presenta en la audiencia del día de hoy.
Él declaró, respecto a sus labores, que «se realizó una recolección y embalaje de aparatos celulares móviles y búsqueda selectiva en bases de datos. Los celulares eran de Catalina, Francisco y Rafael Uribe Noguera y una señora Laura» dijo el investigador.
Moyano García también declaró que en sus investigaciones, se describió el aparato, a quien pertenecía y el número de línea celular al que estaba inscrito.
En relación a las líneas de teléfonos celulares, el investigador Moyano lee los números de celular, marca y persona a quién pertenecían, de acuerdo con un informe que realizó el 14 de diciembre de 2016.
«Efectivamente dentro del presente informe se evidencia que se recolecta evidencia física como datos biográficos, llamadas entrantes y salientes y contactos, los cuales se recolectan en formatos excel y archivos que contienen dicha información» declara el investigador, al referirse a los informes, realizados a través de las empresas de telefonía móvil Movistar y Claro.
Así mismo se solicitó información sobre abonados a nombre de Rafael Uribe Noguera, Francisco Uribe Noguera, Fernando Merchán Uribe y Catalina Uribe Noguera.
Cómo resultados relevantes del informe, Moyano García dice «toda la información que se aporta por la empresa claro dónde indica reporte de llamadas entrantes y salientes de los abonados ya mencionados»
Estos resultados fueron enviados a análisis y se guardaron en CDs, según el testigo.
Vía El Tiempo
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