Barrios
El perturbador sonido de El Pantano
Cantinas y picós con altos decibeles
Por: Alexandra Beltrán Bravo
Residentes del barrio El Pantano, Localidad 2 de la ciudad de Santa Marta, están desesperados porque el ruido de establecimientos nocturnos perturba su sueño, en especial, los fines de semana.
El ruido es latente, es toda una pesadilla, se salió de los ‘bailaderos’ para apoderarse de la calle. Representada en los gritos de los ebrios al salir de las discotecas, en los parlantes de los establecimientos a todo volumen, en los andenes convertidos en pistas de baile, en los puños, la pelotera y los insultos u ofensas van y vienen.
La presidenta de la Junta de Acción Comunal, Paola Romero, indicó, que “esto se ha convertido en una verdadera batalla campal, uno no sabe qué hacer, es desesperante esta situación. Desde el viernes hasta el domingo estos establecimientos del sector se dedican a poner su música y uno no sabe a quién escuchar, lo que produce severos dolores de cabeza”.
Por otro lado, afirmó, que “este es un barrio que tiene muchos sectores aledaños como Ondas del Caribe, ‘Miguel Pinedo’, Tayronita I, Tayronita II, Oasis, Cardonales, Santa Fe y 8 de diciembre, por tanto, las personas vienen a tomar y a festejar cualquier tipo de cosas en estos establecimientos y no nos dejan dormir”.
BATALLA CAMPAL
“Las peleas que se producen sobre toda la pavimentada del barrio El Pantano son horribles, han dañado las rejas de algunas casas. Se le ha dicho a la Policía, encargada de controlar esta situación, que hace unos operativos durante la rumba y son buenísimos, pero después de que cierran las discotecas, quedamos a merced de lo que quiera hacer la gente que sale de ellas. Las peleas, los escándalos, los borrachitos”, señala Victoria Mendoza, moradora del barrio El Pantano.
NO PUEDEN DORMIR
“El ruido de noche es insoportable, es como tener un motor en los oídos”, asegura Liliana Meza, residente del sector, quien afirmó, que algunos vecinos han ido a elevar la respectiva queja ante la Policía para que realice controles, pero no ha sido posible la presencia de esta de manera constante.
Como Liliana, son varios los vecinos de la cuadra que aseguran sentirse incómodos con la situación. Jorge Pérez expresó, que “deben tomar conciencia los dueños de los establecimientos y aislar ese aparato, el cual perjudica a mucha gente que está alrededor, porque pasan las noches en vela”.
Ante esta situación, el Coronel de la Mesan, precisó, que va a reestructurar los turnos de los policías para que haya operativos después de la rumba, sobre todo, los de alcoholemia.
Entregamos la operatividad de la estación Bastidas para aumentar el pie de fuerza en este sector de la ciudad, además para que disminuyan los indicadores de la comisión de delitos y todo lo que se presente en la Localidad 2, gracias al trabajo articulado entra Policía y Alcaldía», precisó el comandante Berdugo.

