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Judiciales

Comerciante que denunció agresión con excremento de perro fue violada y empalada

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La protagonista de este hecho que tiene consternado a toda Colombia fue víctima de una agresión por parte de una mujer que lanzó excremento de perro en su puesto de arepas para pedirle que se fuera del barrio hace un mes.

 

Lina María Ardila Quintero, la misma mujer que fue víctima de una agresión el pasado mes de octubre en la ciudad de Villavicencio por parte de una mujer que en medio de un acto de intolerancia arrojó excremento de perro al puesto a su puesto de arepas, fue de nuevo víctima, esta vez de abuso sexual y violencia.

El hecho se presentó durante la noche del pasado lunes 7 de noviembre cuando Lina María transitaba por una zona verde de Villavicencio en su carro con el propósito de comprar carbón para su negocio de arepas, momento en el cual fue interceptada por un abusador.

La fémina relató que sufrió empalamiento y cortes con bisturí. “Me golpearon el carro en la parte de atrás, me bajé a mirar y vi que no era nada. Cuando me volví a subir al carro recibí un golpe en la cabeza y un hombre me dijo que tenía que dirigirme con él a un lugar oscuro”, relató la víctima en un medio Nacional.

Por su parte, las autoridades informaron que la mujer fue encontrada horas después del abuso y fue trasladada por la misma Policía a un centro médico, en donde recibe atención y se recupera de las heridas que le ocasionaron sus abusadores.

Mientras tanto, la Alcaldía de Villavicencio ofreció hasta 10 millones de pesos en recompensa por información que permita dar con los responsables de este caso de abuso sexual y violento. “Los hechos sobre el episodio de violencia sexual contra una mujer se están investigando por autoridades competentes. Ofrecemos recompensa de 10 millones de pesos para dar captura al responsable”, señaló el alcalde Juan Felipe Harman.

El caso, al parecer guarda relación con los hechos registrados el pasado 7 de octubre en la que la misma mujer estuvo involucrada en un caso de convivencia en el barrio en donde tiene su puesto de arepas, según la víctima.