METRÓPOLIS
Santa Marta vive entre la basura: una problemática que empeora con los años y sigue sin una solución definitiva
La acumulación de residuos en distintos sectores de la ciudad evidencia un problema que involucra fallas en la recolección, deficiencias en la cultura ciudadana y la necesidad de fortalecer las estrategias institucionales de educación ambiental y manejo integral de los residuos sólidos.
Por: Alexandra Martínez
Santa Marta enfrenta desde hace varios años una problemática que, lejos de mostrar avances significativos, continúa agravándose con el paso del tiempo. Bolsas de basura sin recoger, residuos acumulados durante días, recicladores rompiendo las bolsas para recuperar material aprovechable, animales dispersando los desechos y la aparición constante de nuevos puntos críticos hacen parte del panorama cotidiano en numerosos sectores de la ciudad.
La situación ha generado múltiples denuncias ciudadanas y constantes llamados de atención sobre la necesidad de fortalecer el sistema de manejo de residuos sólidos. Sin embargo, el problema parece responder a una combinación de factores que van desde las dificultades operativas en la recolección hasta la falta de cultura ciudadana y la escasa apropiación de prácticas como la separación en la fuente y el reciclaje.
Quienes han vivido durante décadas en Santa Marta recuerdan que años atrás era común encontrar frente a las viviendas pequeños canastos o estructuras elaboradas por los mismos habitantes para depositar las bolsas de basura. Estos elementos evitaban que los animales rompieran los residuos y facilitaban la labor de los operarios encargados de la recolección.
Con el paso del tiempo ese sistema fue desapareciendo y la ciudad apostó por un nuevo modelo.
En septiembre de 2017 comenzó la implementación del sistema de recolección de carga lateral con la instalación de cerca de 500 contenedores de basura y la incorporación de vehículos especializados. La primera fase contempló su ubicación en sectores estratégicos como el Centro Histórico, la Avenida del Río, la Carrera 19, la Calle 30, la Avenida del Ferrocarril, El Rodadero y Taganga.
La iniciativa buscaba modernizar el servicio y mejorar la disposición temporal de los residuos.
No obstante, con el paso de los años comenzaron a evidenciarse dificultades. En distintos sectores los contenedores permanecían llenos durante largos periodos, generando acumulación de basura a su alrededor. A ello se sumó la disposición inadecuada de residuos por parte de algunos ciudadanos, la intervención de recicladores que abrían las bolsas para recuperar materiales y la presencia de animales que terminaban dispersando los desechos en las vías públicas.
Denuncian acumulación de basura en la entrada de la urbanización Andrea Carolina
Aunque posteriormente muchos de estos contenedores fueron retirados de diferentes puntos de la ciudad, la problemática no desapareció.
Actualmente es frecuente encontrar residuos acumulados en esquinas, separadores, lotes baldíos y espacios públicos, lo que continúa generando afectaciones ambientales, sanitarias y de imagen urbana.
Durante los últimos años, diversos sectores de Santa Marta han sido escenario de reiteradas denuncias ciudadanas por la acumulación de basura. Los reportes publicados por distintos medios de comunicación y las quejas elevadas por las comunidades evidencian que se trata de una problemática persistente que continúa afectando la calidad de vida de miles de habitantes.
Frente a este panorama también surge un interrogante sobre las estrategias institucionales dirigidas a promover cambios de comportamiento en la ciudadanía.
Especialistas en gestión de residuos coinciden en que la recolección por sí sola no resuelve el problema cuando no está acompañada de programas permanentes de educación ambiental, separación en la fuente y fortalecimiento del reciclaje.
En ese sentido, expertos consideran que las campañas pedagógicas podrían fortalecerse mediante estrategias puerta a puerta, programas comunitarios, capacitación sobre separación de residuos desde los hogares y una mayor articulación con las organizaciones de recicladores para reducir la manipulación de bolsas en el espacio público.
Al mismo tiempo, las autoridades enfrentan el reto de combatir la disposición ilegal de residuos en lotes vacíos, canales y zonas no autorizadas, una práctica que continúa presentándose en distintos barrios de la ciudad.
Tras el desfile de las Fiestas del Mar, calles de Santa Marta quedaron cubiertas de basura
El manejo adecuado de los residuos sólidos requiere una responsabilidad compartida entre las instituciones encargadas del servicio, los operadores, las organizaciones de recicladores y la ciudadanía. Mientras persistan prácticas inadecuadas de disposición de residuos y no se fortalezcan las acciones de educación, control y vigilancia, Santa Marta continuará enfrentando una problemática que afecta la salud pública, el medio ambiente y la calidad del espacio urbano.
Más allá de las responsabilidades individuales, la ciudad enfrenta el desafío de consolidar un modelo integral que combine eficiencia en la recolección, educación ambiental, cultura ciudadana, reciclaje y cumplimiento de las normas, con el propósito de recuperar los espacios públicos y avanzar hacia una Santa Marta más limpia y sostenible.
¡El colmo! Contenedores de basura en la mitad de la calle en Santa Marta

