TERRITORIO
Margarita Guerra pone en marcha obra vial para comunidades de Pivijay
La gobernadora del Magdalena, Margarita Guerra, dio inicio a las obras de mejoramiento del carreteable entre El Ramal y El Paraíso, en la zona rural de Pivijay, una intervención que busca fortalecer la conexión con el casco urbano y mejorar el transporte de productos agrícolas, el acceso a los servicios de salud y la movilidad de los estudiantes. El proyecto contempla pavimento en concreto, obras de drenaje, estabilización y señalización vial.
“Tengo 59 años esperando esta obra y, por fin, se nos va a cumplir”, expresa César López, campesino de la zona, al referirse a una necesidad que ha marcado la vida de varias generaciones. Durante años, las lluvias y el barro han dificultado el transporte de las cosechas y la comercialización de productos como la leche, que en ocasiones debe desecharse por las complicaciones para sacarla del territorio.
Las dificultades también han afectado la atención de emergencias. Nancy Manga, ama de casa, recuerda las condiciones que enfrentaban las familias cuando alguien enfermaba: “Los pacientes aquí los tenían que sacar en hamaca para poder salvar esa vida”. Su testimonio refleja la importancia de mejorar la conexión con los centros asistenciales y facilitar el tránsito de vehículos, incluidas las ambulancias.
Para Alexandra Villa, madre joven, las condiciones del carreteable también representan un desafío para los estudiantes. “Al colegio se tienen que transportar en bus y hay días en que, cuando llueve mucho, se atollaban”, cuenta. Sin embargo, con esta intervención, esos padecimientos será un asunto del pasado toda vez que niños y jóvenes podrán desplazarse con mayor facilidad hacía sus colegios.
La obra comprende 4,621 kilómetros de intervención y beneficiará a 2.261 habitantes, con trabajos de pavimentación en concreto, drenaje, estabilización y señalización. Además de mejorar la movilidad entre El Ramal, El Paraíso y la vía Fundación–Pivijay, el proyecto busca facilitar la salida de los productos del campo y fortalecer la actividad económica de las familias campesinas.
Después de 59 años de espera, el inicio de esta obra abre una nueva expectativa para la zona rural de Pivijay. Para César, Nancy, Alexandra y sus comunidades, contar con una vía en mejores condiciones significa acercar la salud, facilitar el acceso a la educación y reducir las dificultades para comercializar sus productos. Una intervención que busca convertir una necesidad histórica en nuevas oportunidades para el desarrollo rural del Magdalena.

