NACIÓN
El 83 % de los colombianos vive en zonas con riesgo sísmico: estas son las regiones con mayor amenaza
El Servicio Geológico Colombiano advierte que la ubicación del país sobre el encuentro de tres placas tectónicas mantiene en alerta a gran parte del territorio. La costa Pacífica, Santander y sectores de la región Caribe figuran entre las zonas con mayor probabilidad de registrar fuertes movimientos telúricos.
Colombia continúa siendo uno de los países con mayor actividad sísmica de América Latina debido a su ubicación geológica. Según el Servicio Geológico Colombiano (SGC), cerca del 83 % de la población habita en zonas clasificadas con amenaza sísmica alta o intermedia, lo que obliga a mantener medidas permanentes de prevención, monitoreo y construcción bajo normas de resistencia sísmica.
La condición del territorio colombiano está determinada por la interacción de las placas tectónicas de Nazca, Caribe y Suramericana. Este choque geológico ha dado origen a las tres cordilleras de los Andes y a un amplio sistema de fallas activas que, junto con el proceso de subducción en la costa Pacífica, generan buena parte de los terremotos registrados en el país.
Entre las estructuras geológicas con mayor actividad se encuentran la Falla de Romeral, el Sistema de Fallas Frontal de la Cordillera Oriental, la Falla Bucaramanga-Santa Marta, la Falla de Oca, la Falla de Boconó, el Sistema de Fallas del Cauca, la Fosa Colombia-Ecuador y el Cinturón Deformado del Caribe Sur, todas bajo vigilancia permanente del Servicio Geológico Colombiano.
Uno de los puntos que concentra la atención de los expertos es el denominado Nido Sísmico de Bucaramanga, ubicado en inmediaciones de Mesa de Los Santos, Santander. Allí se registran miles de movimientos sísmicos cada año, la mayoría imperceptibles por ocurrir a grandes profundidades, lo que convierte a esta región en uno de los focos sísmicos más activos y estudiados del planeta.
Las regiones con mayor amenaza sísmica
De acuerdo con la clasificación oficial del Servicio Geológico Colombiano, las zonas de amenaza sísmica alta comprenden principalmente la costa Pacífica, los departamentos de Nariño, Cauca, Valle del Cauca, Chocó, el Eje Cafetero, el occidente de Antioquia, Santander, Norte de Santander y buena parte de la Cordillera Oriental. Estas regiones presentan mayor probabilidad de experimentar fuertes movimientos del suelo debido a su cercanía con fallas geológicas activas y al proceso de subducción del Pacífico.
En un nivel de amenaza intermedia se encuentran departamentos como Antioquia, Cundinamarca, Boyacá, Tolima, Huila y varios sectores del Caribe colombiano. Aunque el riesgo es menor frente a las zonas de mayor amenaza, los expertos advierten que allí también pueden ocurrir terremotos con capacidad de generar afectaciones importantes.
Las áreas con menor amenaza corresponden principalmente a la Amazonía, la Orinoquía y amplios sectores de los Llanos Orientales. Sin embargo, el Servicio Geológico Colombiano aclara que ninguna región del país está completamente libre de registrar sismos.
Ciudades donde vive la mayor parte de la población expuesta
El informe señala que las principales ciudades del país, entre ellas Bogotá, Medellín, Cali, Bucaramanga, Cúcuta, Pereira, Manizales y Armenia, se encuentran dentro de zonas de amenaza alta o intermedia. Por esta razón, las autoridades insisten en la importancia de cumplir la Norma Colombiana de Construcción Sismo Resistente (NSR), actualizar los planes de gestión del riesgo y fortalecer la preparación ciudadana frente a eventuales emergencias.
Terremotos que marcaron la historia del país
La actividad sísmica ha dejado eventos de gran impacto en distintas épocas. Entre los terremotos más recordados se encuentran el de la costa Pacífica de 1906, con magnitud 8,8; el de la costa Pacífica de 1979, de magnitud 8,1; el de Popayán en 1983; el de Murindó, Antioquia, en 1992, y el del Eje Cafetero en 1999, que dejó centenares de víctimas y una de las mayores tragedias naturales registradas en Colombia.
La prevención sigue siendo la principal defensa
El Servicio Geológico Colombiano reitera que, con la tecnología disponible, no es posible predecir cuándo ocurrirá un terremoto. No obstante, el monitoreo permanente de la Red Sismológica Nacional, el estudio de las fallas geológicas, la actualización de los mapas de amenaza sísmica y la implementación de edificaciones sismo resistentes permiten reducir significativamente el impacto de estos fenómenos.
Los expertos también recomiendan que las familias cuenten con planes de emergencia, participen en simulacros y conozcan los protocolos de evacuación, ya que la preparación continúa siendo la herramienta más efectiva para disminuir los riesgos frente a un evento sísmico.

