TERRITORIO
ZONA BANANERA, BAJO LA LUPA: EL ESTADO ANUNCIA RECUPERACIÓN TERRITORIAL
La Gobernación, el Ejército y la Policía concentrarán operaciones e inteligencia en la subregión Norte. El reto es demostrar presencia permanente en fincas, vías secundarias y poblaciones sometidas a extorsiones y control ilegal.
Por Víctor Rodríguez Fajardo
La Gobernación del Magdalena y los mandos de la Fuerza Pública anunciaron una estrategia para responder a la criminalidad en Zona Bananera y otros sectores del norte del departamento. La decisión reconoce algo que habitantes y productores vienen advirtiendo: el problema no se limita a homicidios aislados, sino que compromete el control de caminos, economías y rutinas comunitarias.
La gobernadora Margarita Guerra encabezó la reunión con representantes de la Primera División y la Segunda Brigada del Ejército, la Policía del Magdalena y la Secretaría del Interior. Según la información oficial, el plan fortalecerá operaciones, inteligencia, prevención y judicialización.
El general José Benjamín Perdomo señaló que el Ejército se desplegará en la jurisdicción para contrarrestar a las estructuras que afectan a Zona Bananera y el norte del Magdalena. Las autoridades también anunciaron un bloque de coordinación con Policía y demás instituciones.
El anuncio llega en un territorio estratégico. Por allí circula la producción bananera, operan trabajadores rurales, se conectan corregimientos y pasan corredores que enlazan la Sierra Nevada, la Troncal de Oriente y la Ciénaga Grande. Controlar una vía terciaria o imponer un horario puede resultar tan eficaz para una organización criminal como ocupar públicamente una población.
La presencia estatal debe ser diaria, no ceremonial. Los productores requieren seguridad para transportar cosechas; los trabajadores, para desplazarse; los comerciantes, para abrir sus negocios, y la comunidad, para denunciar sin quedar expuesta.
Por eso el plan necesita una hoja de ruta pública que no comprometa operaciones reservadas, pero sí permita evaluar la gestión. Número de efectivos adicionales, municipios priorizados, puestos de control, capacidades de investigación, recompensas, bienes afectados y reducción de hechos violentos son indicadores posibles.
También debe aclararse cómo se coordinarán Policía, Ejército, Fiscalía y alcaldías. Una captura pierde impacto si la estructura reemplaza al detenido al día siguiente; un patrullaje pierde sentido si desaparece cuando termina la visita de los mandos.
Zona Bananera no necesita solamente que el Estado entre. Necesita que se quede, conozca el territorio, proteja al ciudadano y desmonte las economías que financian el miedo. Ese será el verdadero balance del plan anunciado.

