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METRÓPOLIS

Troncal del Caribe suma al menos 21 muertos en el 2026

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A corte del 18 de septiembre, los siniestros ocurridos en distintos tramos de la Troncal del Caribe en el Magdalena han dejado aproximadamente 21 víctimas fatales. Motociclistas, peatones y pasajeros aparecen entre los afectados, mientras las carreras ilegales continúan generando accidentes y preocupación entre las autoridades y comunidades cercanas al corredor.

 

La Troncal del Caribe vuelve una y otra vez a los titulares por accidentes que terminan en muertes, personas gravemente heridas y largas interrupciones de la movilidad. Desde los sectores urbanos de Santa Marta hasta los tramos que atraviesan Ciénaga y Puebloviejo, la carretera acumula durante 2026 una preocupante sucesión de siniestros.

Entre enero y el 18 de septiembre se han registrado al menos 21 muertes por accidentalidad vial en este corredor dentro del Magdalena, de acuerdo con los casos conocidos durante el año.

Detrás de esa cifra aparecen escenarios que se repiten: motociclistas que chocan con vehículos de mayor tamaño, peatones arrollados, pasajeros que caen de vehículos en movimiento y accidentes en sectores donde una vía nacional convive diariamente con barrios, comercios, hoteles y accesos a comunidades.

Septiembre volvió a encender las alarmas

Durante septiembre se han presentado varios hechos fatales en un corto periodo.

Una de las víctimas fue María Paula Martínez Chacón, quien murió luego de caer de una motocicleta y ser arrollada por una tractomula en el sector de Garagoa.

En Ciénaga también perdió la vida Jhonny Sierra Navarro, joven motociclista involucrado en un accidente ocurrido en el sector de La Frutera. Las primeras versiones relacionaron el hecho con una presunta carrera ilegal, circunstancia que corresponde establecer a las autoridades.

A esos casos se sumaron otras tragedias. En el sector de Los Alcatraces, un adolescente murió tras un choque entre una motocicleta y un furgón, mientras que en Ciénaga Darío José Gómez Torregroza, mototaxista de 27 años, falleció después de una colisión entre dos motocicletas.

También se registró la muerte de una mujer tras un accidente en motocicleta en jurisdicción de Guachaca.

La sucesión de hechos durante las últimas semanas vuelve a poner sobre la mesa las condiciones de seguridad vial de uno de los corredores con mayor circulación de vehículos particulares, transporte público, motocicletas y carga pesada en el departamento.

Las motocicletas, presentes en buena parte de las tragedias

Uno de los elementos que más se repite en los accidentes registrados durante el año es la presencia de motocicletas.

En algunos casos, las víctimas conducían estos vehículos; en otros viajaban como acompañantes. También se han presentado colisiones entre motocicletas y buses, camiones, furgones, taxis y vehículos particulares.

El fenómeno no se limita a un único sector. En enero, varios accidentes ya habían dejado víctimas en zonas como Aeromar, Buritaca y el corredor entre Santa Marta y Ciénaga.

En abril murió el reportero gráfico José Luis Puente Sobrino, quien permaneció hospitalizado después de sufrir un grave accidente sobre la Troncal del Caribe.

En mayo se presentaron nuevas muertes en el corredor, entre ellas la de una joven atropellada por un taxi en inmediaciones del hotel Zuana y la de una pasajera que perdió la vida luego de caer de un bus en la vía hacia el Parque Tayrona.

En junio y julio continuaron los accidentes fatales en sectores de Puebloviejo, Gaira y Santa Marta.

Uno de los casos más sensibles se presentó en julio, cuando un menor de 12 años murió atropellado por un bus en Isla del Rosario, jurisdicción de Puebloviejo.

Una carretera nacional en medio de zonas pobladas

La configuración de la Troncal también plantea un desafío. En varios puntos dejó de funcionar únicamente como una carretera entre ciudades y terminó convertida en una avenida utilizada diariamente por habitantes de sectores residenciales.

Barrios como 11 de Noviembre, Timayui y Garagoa, además de sectores como Mamatoco, La Lucha, Gaira, Bello Horizonte y Aeromar, tienen relación directa con este corredor.

En febrero, Opinión Caribe había advertido sobre las condiciones del tramo de 11 de Noviembre, donde coinciden buses, motocicletas, mototaxis, vehículos particulares y tractomulas.

Durante recorridos por el sector se observaron vehículos estacionados en lugares indebidos, invasiones de carril, adelantamientos riesgosos y maniobras que aumentan la posibilidad de accidentes.

El problema se hace especialmente visible en los puntos donde peatones deben atravesar la carretera para llegar a viviendas, comercios, estaciones de transporte o sectores ubicados al otro lado de la vía.

Peatones y pasajeros también están entre las víctimas

Aunque las motocicletas aparecen reiteradamente en los accidentes, la mortalidad vial en la Troncal no se limita a quienes se movilizan en estos vehículos.

Durante el año también han muerto peatones, ciclistas y pasajeros.

A comienzos de 2026 un ciclista perdió la vida en el sector de Aeromar después de ser impactado por un vehículo.

Otros casos han involucrado a personas que se encontraban al costado de la carretera o intentaban cruzarla.

También se han registrado accidentes en los que pasajeros terminan sobre la calzada y posteriormente son alcanzados por otros vehículos, una situación particularmente grave en una carretera con circulación permanente de buses y tractomulas.

Los piques ilegales siguen presentes

A la accidentalidad cotidiana se suma otro fenómeno que desde hace años genera preocupación: las carreras ilegales de motocicletas.

Durante las noches y madrugadas, algunos tramos de la Troncal han sido utilizados para competencias y maniobras a alta velocidad.

Uno de los hechos más recientes ocurrió en Ciénaga, donde un joven murió tras un choque entre motocicletas en circunstancias que inicialmente fueron relacionadas con una presunta carrera clandestina.

En junio de este año se conoció el caso de un joven que sufrió graves lesiones y perdió un ojo después de accidentarse mientras realizaba maniobras en motocicleta durante lo que habría sido una jornada de piques.

Un año antes, en junio de 2025, Daniel Rojano murió después de sufrir un accidente en el tramo comprendido entre La Piragua y La Lucha, en medio de una presunta carrera ilegal. Tras el primer accidente, otro motociclista terminó arrollando a personas que se habían acercado al sitio.

Estos antecedentes muestran que los piques no representan únicamente una infracción de tránsito. Cuando ocurren sobre una carretera por la que también circulan buses, tractomulas, automóviles y peatones, el riesgo se extiende a quienes no participan en las competencias.

Una problemática que supera un solo punto de la vía

Los accidentes tampoco se concentran exclusivamente en un sector.

Durante el año se han presentado muertes desde el corredor oriental de Santa Marta hacia Tayrona y Guachaca, pasando por Garagoa, Mamatoco, Gaira, Bello Horizonte y Aeromar, hasta los kilómetros que conectan Ciénaga y Puebloviejo con Barranquilla.

Las circunstancias tampoco son iguales. En algunos siniestros aparecen posibles excesos de velocidad; en otros, cruces de peatones, pérdida de control de motocicletas, colisiones frontales o impactos contra vehículos de carga. Determinar la causa específica corresponde a las autoridades en cada investigación.

Lo que sí deja el balance de 2026 es una constante: la Troncal del Caribe continúa cobrando vidas.

El reto: evitar que la estadística siga creciendo

La circulación de motocicletas, transporte pesado, buses intermunicipales, automóviles y peatones en un mismo corredor obliga a mirar el problema más allá de los controles esporádicos.

La seguridad vial en la Troncal requiere vigilancia sobre velocidad y maniobras peligrosas, intervención contra las carreras ilegales, condiciones adecuadas de iluminación y señalización y especial atención a los sectores donde comunidades enteras necesitan atravesar diariamente la carretera.

A poco más de tres meses de terminar 2026, al menos 21 personas ya han perdido la vida en accidentes registrados sobre la Troncal del Caribe en el Magdalena.

La cifra deja una pregunta que sobrepasa cada tragedia individual: ¿Qué debe cambiar en este corredor para impedir que las próximas semanas sigan sumando nombres a una lista que ya es demasiado larga?