METRÓPOLIS
Santa Marta llora: hallan sin vida a Natalia Fernández Díazgranados en Venezuela
La tarde de este domingo llegó con una noticia que partió el corazón de Santa Marta y de todos quienes durante días siguieron con esperanza el caso de Natalia Fernández Díazgranados, la samaria de 34 años que quedó atrapada bajo los escombros del Condominio La Mar Suites en Tucacas, estado Falcón, Venezuela, tras los devastadores terremotos de 7.2 y 7.5 grados que sacudieron esa región el miércoles 24 de junio de 2026.
Los equipos de rescate confirmaron oficialmente el hallazgo de su cuerpo sin vida. Su hermana Marcela Fernández Díazgranados, quien le donó un riñón 20 meses atrás en España, lo anunció con un desgarrador mensaje en redes sociales: «Nati se nos fue», acompañando una foto junto a su hermana.
Unas vacaciones que se convirtieron en tragedia
Natalia, ingeniera mecánica nacida en Santa Marta y que estudió en Barranquilla, actualmente reside en España. Se encontraba de vacaciones junto a su esposo Miguel y su hija menor de edad cuando el edificio colapsó.
Lo que debía ser un viaje de descanso y disfrute en familia, realizado después del trasplante de riñón que Natalia recibió gracias a la donación de su hermana, terminó convirtiéndose en una de las tragedias más dolorosas que ha vivido la comunidad samaria en los últimos tiempos.
De acuerdo con la información conocida, mientras su esposo e hija se encontraban fuera del edificio La Mar en el momento de los sismos, ella permanecía dentro del primer piso, aparentemente en el baño, en el momento del derrumbe.
Una familia que luchó hasta el último momento
Desde el instante en que se conoció la noticia, la familia de Natalia no descansó. Realizó llamados urgentes a las autoridades colombianas y venezolanas, clamó públicamente por el envío de maquinaria pesada y equipos especializados, y buscó por todos los medios posibles que los servicios de emergencia aceleraran las labores de rescate. Sin embargo, organizaciones venezolanas y familiares de los fallecidos denunciaron que las autoridades del país pusieron trabas a los socorristas internacionales, lo que retrasó significativamente las operaciones.
Una carrera contra el tiempo por su salud
La situación era aún más crítica por el delicado estado de salud de Natalia, quien apenas 20 meses antes había recibido un trasplante de riñón (donado por su hermana Marcela) y dependía de medicamentos permanentes y atención médica especializada. Cada hora que pasaba bajo los escombros representaba un riesgo mayor, lo que hacía aún más urgente y desesperante la espera para su familia.
Santa Marta se volcó en oración y solidaridad
La comunidad samaria respondió con una ola de solidaridad sin precedentes. La mañana del sábado 27 de junio, su prima, la politóloga Alicia Peñaranda, familiares y amigos, se congregaron en el Parque Simón Bolívar de Santa Marta para elevar un plantón y pedir a las autoridades colombianas, venezolanas y los organismos internacionales acelerar las labores de búsqueda de Natalia, debido a su condición médica. Además, mensajes de apoyo y cadenas de oración inundaron las redes sociales durante días, con miles de personas dentro y fuera del país siguiendo cada actualización con el corazón en la mano.
El esposo y la menor lograron sobrevivir
El esposo y la menor lograron sobrevivir. La niña fue trasladada a un centro médico donde permanece bajo atención médica por lesiones faciales, mientras que Miguel acompaña su recuperación y estuvo vinculado a las primeras labores de búsqueda en la zona que terminó este domingo con la trágica noticia del hallazgo del cuerpo sin vida de Natalia.
La Alcaldía de Santa Marta se pronuncia oficialmente
La Alcaldía Distrital de Santa Marta D.T.C.H. emitió una nota de duelo formal a través de sus redes sociales:
«La Alcaldía lamenta el hallazgo sin vida de la samaria Natalia Fernández Díaz Granados, quien fue sorprendida por el terremoto que afectó al hermano país de Venezuela. Lamentablemente, la ayuda no llegó a tiempo al estado Tucacas, donde se encontraba. La Administración Distrital extiende sus condolencias a su esposo, a su hija, a sus familiares y amigos. Asimismo, expresa su solidaridad con los seres queridos de todas las víctimas de esta emergencia. Están en nuestras oraciones.»

