TERRITORIO
La prevención del suicidio llega a las aulas
La campaña “Mi historia continúa” abrió espacios para hablar de salud mental con estudiantes. La tarea siguiente será garantizar que quienes pidan ayuda encuentren atención profesional y una ruta que funcione.
Por: Víctor Rodríguez Fajardo
Aracataca llevó a sus instituciones educativas una jornada de sensibilización sobre prevención del suicidio, salud mental y acompañamiento emocional, bajo el mensaje “Mi historia continúa”.
La actividad fue promovida por la administración municipal y contó con la participación de Carolina Herrera, psicóloga de la Secretaría de Gobierno; Marelbis Sánchez, de la Comisaría de Familia, y Jishel Manjarrez, del Enlace de la Mujer.
Durante los encuentros se insistió en la necesidad de hablar sobre las emociones, escuchar sin juzgar y reconocer cambios de comportamiento que puedan advertir una situación de riesgo. También se recordó a los jóvenes que pedir ayuda no representa debilidad.
La jornada tiene importancia porque lleva la conversación al lugar donde puede detectarse buena parte de las alertas: las aulas. Docentes y compañeros suelen percibir el aislamiento, los cambios bruscos de ánimo, las expresiones de desesperanza o las dificultades familiares antes de que estas situaciones lleguen a conocimiento de una institución.
Sin embargo, una charla no constituye por sí sola una política de prevención. Después de invitar a un estudiante a hablar, el municipio debe garantizar que exista alguien preparado para escucharlo, atenderlo y acompañarlo.
Aracataca necesita precisar qué instituciones participaron, cuántos estudiantes fueron atendidos, qué mecanismos de seguimiento quedaron activados y cuál es la ruta disponible cuando se identifica un riesgo. También debe establecer cómo participarán las familias, las entidades de salud y los docentes.
La campaña deja un mensaje valioso: una crisis no tiene que convertirse en el final de una historia. Pero esa frase debe estar acompañada por atención psicológica oportuna, confidencialidad y capacidad institucional.
Cuando una persona expresa intención de hacerse daño o se encuentra en peligro inmediato, debe buscarse ayuda urgente a través de los servicios de emergencia y evitar que permanezca sola.

